Arriesgarse con lo que sea

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llevo en el paro desde hace unos seis meses, soy administrativo pero no encuentro trabajo en este sector por lo que me muevo por todos los círculos para encontrar trabajo de lo que sea, no tengo preferencias me da igual una cosa que otra, estoy capacitado para desempeñar cualquier trabajo que me proponga, al igual que la mayoría de los jóvenes de mi generación que estamos altamente cualificados pero no podemos desempeñar nuestra sabiduría por falta de empleos competentes con nuestros estudios y con nuestras expectativas.

Me recorro todos los negocios por lo menos una vez al mes, desde pastelerías,  panaderías,  zapaterías,  restaurantes de comida rápida y tiendas varias entregando currículos para ofrecer mis servicios a cambio de un  salario y un contrato aunque sea de formación.

Por fin lo he conseguido, me han llamado de un supermercado, a mi me vale. No es el trabajo de mis sueños pero es un trabajo y es lo que necesito en este momento. Posiblemente me pase el día colocando estanterías y poniendo cartelitos en los portaprecios metacrilato para que se vea el valor de cada cosa.  No me molestaría estar en caja cobrando, allí tienes la oportunidad de ver gente,  hablar con ellos y conocer a personas nuevas. Pero bueno desempeñar el trabajo que me indiquen siempre con una sonrisa y con ganas de trabajar y darlo todo de mí.

La mayoría de las personas que estudiaron conmigo están en la misma situación y es que no ha sido la mejor etapa de España y eso repercute en que los jóvenes o estamos mal pagados o no tenemos trabajo o tenemos que salir del país para poder subsistir,  que en algunos casos tampoco va bien  hay personas en países vecinos malviviendo en habitaciones alquiladas por mucho más de lo que aquí se alquila un piso entero. Comen lo que pueden para no gastar y trabajan mucho. No creo que las codiciosos laborales de algunos compatriotas que marcharon a Inglaterra por ejemplo sean mejores que las que podrían tener aquí,  solo hay que tener paciencia y un poco de humildad, y seguro que lo bueno llegará cuando menos lo esperemos, España no va a ir a peor así que solo queda esperar al remonte de la economía y aguantar el chaparrón que nos queda y ojalá algún día podamos decir que todo ha vuelto a la normalidad, que España ha salido de la crisis.