Te cuento la primera vez que utilice piezas de segunda mano

Nunca olvidaré la primera vez que tuve que utilizar piezas segunda mano no porque no quedara contenta sino por todo lo contrario. Recuerdo que era víspera de Navidad, y como todos los años nos teníamos que ir a pasar la Navidad con mis abuelos, vivimos en el pueblo de al lado, pero para no tener que hacerlo viajar siempre nos vamos nosotros a pasar unos días. Cada uno en su empresa pide los días necesarios y nos los dan sin problema, es así como podemos irnos a pasar las navidades con los que más queremos. Lo que ocurre es que el año pasado yo me tuve que quedar hubo un problema con una máquina y nos retrasó tanto el trabajo que no hubo más remedio que trabajar, me fui los días que eran fiestas y el resto me tocó volver al trabajo. Mi coche no es de los más nuevos, pero tampoco de los más viejos, aunque debo reconocer que entre unas cosas y otras lo tenía un poco descuidado, eso sí es verdad, y me tocó la china como se suele decir.

Justo me venía para el trabajo el día de Navidad cuando el coche empezó a dar tirones y no me quedó otra que echarme a un lado y señalizar la carretera como es debido y llamar a la grúa. Nos llevaron directos a casa y tuve que esperar hasta el día siguiente para que un mecánico lo mirase. Menudas navidades me dio, jamás pensé que una avería podía costar tanto, yo tenía dinero, pero desde luego no tanto para poder hacer frente a esa elevada factura, sobre todo en navidades que los gastos se multiplicaban con los regalos. Así que pedí una segunda opinión y lo que me dijeron es que tenía la opción de utilizar las piezas de segunda mano, que salían muy buenas y daban muy buen resultado. No estaba muy conforme del todo, pero después de hacer cuentas llegué a la conclusión de que era mi única salida, así que no lo dudé y le dije que lo arreglara con ellas. Ya ha pasado casi un año de aquello y al coche ha sido mucho más utilizado, ya no solo es que me costaron poco es que además me salieron muy buenas que es lo que de verdad importa. Sin duda volvería a utilizarlas sin pensármelo dos veces.