¿Cuáles son los mejores sistemas de etiquetado?

Actualmente existen diferentes sistemas de etiquetado para los envases que encontramos en los comercios. Estamos hablando del etiquetado que va unido directamente al producto y en el que se puede ver la marca, la composición, las instrucciones de uso y otras características.

Entre todos los sistemas destacan dos que son los más utilizados, el etiquetado sleeve y las etiquetas adhesivas con otro tipo de pegamentos. Vamos a ver sus características más  importantes y también el tipo de producto para el que se utilizan con más asiduidad.

Etiquetado con sleeve

El adhesivo sleeve está pensado para el sellado de film a gran velocidad. Esto permite crear las etiqueta de film que se imprimen en formato plano y que se adaptan después a las diferentes formas de los envases, ya sean botellas de yogurt, de limpiadores o de refrescos por poner algunos ejemplos.

En algunos casos, el sleeve ocupa la totalidad del envase, sirviendo además como un precinto para garantizar que el producto no ha sido abierto. El sleeve se aplica sobre la costura y se aplica calor para que la etiqueta se adapte perfectamente al envase, quedando fijada por un termosellado.

El sleeve puede tener diferentes componentes según el tipo de envase en el que se va a aplicar. Es suficiente con una cantidad muy pequeña y se pueden utilizar aparatos de gran precisión para aplicar una capa muy fina, de modo que estéticamente la imagen de la etiqueta sea mucho mejor.

Etiquetas adhesivas

Las etiquetas adhesivas, son también un sistema de impresión muy utilizado que consiste en una pieza de papel o de plástico que contiene un adhesivo con el que se une al artículo que acompaña. Las vemos, por ejemplo, en algunos tarros en los que se coloca una etiqueta frontal con el nombre del producto y una trasera con la información de uso o los ingredientes del mismo.

Estéticamente las etiquetas adhesivas  no son tan bonitas como los etiquetados integrales que se pueden hacer con sleeve, ya sea recubriendo parte del producto o el envase completo, pero sí que resultan más económicas. Por eso siguen escogiéndose para muchos envases.

Las etiquetas de papel son las más económicas pero también las menos resistentes ya que se dañan fácilmente con la humedad o incluso con los roces. Encontramos estas etiquetas en frascos de alimentación, en productos de limpieza y también en artículos de cosmética.